El andinista estadounidense de 50 años estaba en el campamento Cólera, a 6.000 metros de altura.
Los guías Luko Vadino y Pablo Tapia fueron quienes le dieron la primera asistencia al andinista y le colocaron medicación por indicación por radio del médico de Aconcagua que estaba de guardia.
Con una camilla sked que llebaba uno de los guías, acomodaron al estadounidense y comenzaron a bajarlo hacia el campamento Nido de Cóndores, a 5.500 metros de altura. Llegaron alrededor de las 23 y fue llevado directamente al destacamento de la Patrulla de Rescate, donde fue asistido por cuatro efectivos y el médico Guillermo Arévalo, quien hizo las maniobras para estabilizarlo.
El andinista estaba muy mal de salud tras sufrir mal agudo de montaña. Fue asistido guías, la Patrulla de Rescate, y un médico.
Mantuvieron al andinista estadounidense estable durante toda la noche, con suero y mucha hidratación, hasta que a primera hora del jueves fue evacuado en el helicóptero que opera en el parque Aconcagua contratado por la Secretaría de Ambiente.
Lo llevó hasta Horcones, donde ya estaba una ambulancia para asistirlo y trasladarlo inmediatamente a un hospital.