Desde hoy, el Presidente tiene 60 días hasta llegar a las elecciones del 14 de noviembre para realizar las modificaciones necesarias. Y pensar en remontar distritos donde Juntos por el Cambio obtuvo más votos que el Frente de Todos.
El oficialismo puede apuntar para su cantero las victorias en Tucumán, Formosa, La Rioja, San Juan y los aliados de Santiago del Estero. Pero tiene números negativos en provincias clave como Córdoba, Entre Ríos, Mendoza y Santa Fe.
Remontar el magro resultado de las PASO surge como indispensable para regenerar fortaleza política en el oficialismo de cara a la gestión. El rol de Cristina Kirchner y Sergio Massa pasarán a ser protagónicos.
¿Qué se pone en juego el 14 de noviembre?
El control de las cámaras de Senadores y Diputados está en el centro del debate. El bloque del Frente de Todos, en el Senado, tiene mayoría propia hasta el 10 de diciembre con 41 butacas. El quórum necesario es 37 y si los guarismos se repitieran en las votaciones generales, podría quedar en 35 y salir a buscar nuevos aliados.
Otra situación similar se da en Diputados, que en la actualidad cuenta con 120 miembros y con la suma de satélites amigos logra sacar leyes, llegando al 120 necesario del quórum. La otra cara de la moneda sería que JxC dispondría de más legisladores.
Una buena lectura de los números que arrojaron las votaciones permitirá al equipo de la coalición a definir un plan corto de acción. Horacio Rodríguez Larreta asomar como quien mejor capitalizó los puntos débiles del gobierno. E incluso desplazó a Mauricio Macri de la mesa de decisiones. Logró imponer a María Eugenia Vidal en CABA y Diego Santilli, ganador en la provincia.
El gobernador bonaerense, Axel Kicillof enfrenta el desafío de un congreso adverso, el que ya venía padeciendo. Todos necesitan aplicar un cambio de rumbo y Alberto F. ya lo debe estar pensando.