La nueva escalada profundiza una tendencia que se hizo visible durante las últimas jornadas. El jueves, el indicador había cerrado en 578 puntos, su nivel más elevado desde fines de abril, después de que los bonos argentinos en dólares registraran una caída promedio de 0,5%.
La presión también alcanza a las acciones argentinas que cotizan en Wall Street, mientras los inversores siguen con atención el escenario internacional y las señales de la economía local. La baja del petróleo impacta especialmente sobre las compañías energéticas y es uno de los factores que explica el retroceso de la Bolsa porteña durante la jornada.
El mercado llega a este cierre de septiembre después de una semana marcada por una mayor volatilidad financiera. A la incertidumbre externa se suman datos económicos locales que muestran una caída de la actividad y un aumento de la pobreza durante el primer semestre de 2026.
La evolución del riesgo país es seguida de cerca por el Gobierno, ya que un nivel más elevado encarece el financiamiento externo para el Estado, las provincias y las empresas argentinas.
En paralelo, el dólar oficial había alcanzado el jueves un nuevo máximo nominal de $1.540 en el Banco Nación, mientras el mercado continúa evaluando las próximas decisiones financieras del Gobierno.