El planteo de máxima es lograr que para junio del año próximo la inflación baje a niveles del 2,5% mensual. Si se consiguiera, algo que hoy parece sumamente lejano, en el Gobierno se entusiasma con la posibilidad de un buen resultado electoral. Sin una baja de la inflación y la consiguiente recuperación de los salarios, las chances de conseguir un buen resultado en las elecciones presidenciales de 2023 caen abruptamente.
Conversaciones
Massa ya está manteniendo personalmente conversaciones con distintos sectores para arrancar con señales concretas para reducir la inercia inflacionaria. El primer paso será un programa denominado “Precios Justos”. Se trata un acuerdo para congelar precios por 90 días, con el compromiso de las empresas de salir con los precios etiquetados en el propio envase. Así se daría cierto horizonte de previsibilidad, buscando en forma paralela un freno a la escalada de los precios.
El programa convivirá con “Precios Cuidados”, relanzado recientemente por el secretario de Comercio Interior, Matias Tombolini. El mismo fue nuevamente modificado para incluir una mayor cantidad de marcas de primera línea, pero menor cantidad de productos (alrededor de 400). El problema es que en general los precios son menores a los del resto de la góndola y por ende es donde primero se registran faltantes.
“Precios justos” será el nombre del programa con el que intentan no solo desacelerar los precios en los próximos meses, sino ademas trabajar sobre las expectativas inflacionarias. Por tres meses, los productos tendrían una etiqueta con un precio inamovible
Entre los sectores que estarían incluidos dentro del nuevo programa se encuentran los de alimentos, bebidas, artículos de limpieza, electrodomésticos, medicamentos y carne, entre los más relevantes.