Los mercados de petróleo se han desplomado en las últimas semanas. Están en su nivel más bajo en casi 20 años. Los bloqueos y las restricciones de los viajes en todo el mundo tienen un fuerte impacto en la demanda.
La crisis se agravó después de que Arabia Saudita, miembro de la OPEP, lanzara una guerra de precios con Rusia, que no es miembro de esta organización.
La disputa se cerró a principios de este mes, cuando aceptaron, junto con otros Estados, reducir la producción en casi 10 millones de barriles diarios. El propósito fue impulsar a los mercados afectados por el virus.
Sin embargo, los precios siguieron cayendo. Los analistas estiman que los recortes realizados no bastan para compensar la caída masiva de la demanda. Mientras la economía mundial no comience a salir del parálisis por la pandemia, no creen que el precio del petróleo pueda recuperarse.
Para varios expertos del mercado del crudo, el nivel de reservas que tienen los Estados Unidos, muestra un "exceso" que también contribuye a la caída del precio internacional.
El índice de referencia estadounidense está ahora "desenganchado" del Brent, referencia del petróleo europeo, y "la brecha entre los dos ha alcanzado su nivel más alto en una década".
"Creo que muy pronto vamos a probar los niveles más bajos desde 1998 en torno a los 11 dólares", decía como una premonición Jeffrey Halley, analista de mercados para OANDA consultado por la AFP.
Todos estos factores combinados, hacen que en su caída, el precio del barril de crudo parezca no encontrar un piso.