Uno de los ejes centrales de esta nueva fase será la flexibilización económica para ciertos sectores productivos, que obtendrán luz verde para volver a operar.
Aunque habrá condiciones: las empresas que requieran poner en marcha su corazón productivo deberán cumplir con estrictos protocolos de sanidad y garantizar el traslado de sus trabajadores para no saturar el transporte público.
La apertura de comercios y la obra privada son dos de las principales actividades que podrían volver a funcionar. Todo es materia de análisis.
A su vez, en la Quinta de Olivos analizan autorizar a las provincias a establecer mecanismos de salidas recreativas aunque no está claro si esto ocurrirá en la Ciudad de Buenos Aires y el Conurbano.
En este sentido, un dato alentador llegó a manos del mandatario: los contagios en el país se duplican cada 25 días.
Por otra parte, no se retomarán las clases de manera presencial, ni se permitirán los vuelos por el país -excepto los de repatriación-, ni estarán habilitados para operar los colectivos de larga y mediana distancia.