Eso ocurrió porque “había como mucho tres categorías -por ejemplo en la provincia de Buenos Aires- y en algunas provincias apenas sumaba una cuarta”. “Ahora tenemos de piso cuatro categorías para contar, e incluso en algunas provincias importantes hay ocho categorías”, argumentó Schiavi.
Aunque el sistema de carga no privilegie los telegramas de un distrito por sobre otros, las provincias en las que se voten mayor cantidad de categorías o donde se presenten más listas serán probablemente las últimas en ser cargadas debido a las demoras que se puedan presentar después de las 18:00 en cada mesa a la hora de confeccionar el telegrama.
Schavi ejemplificó que “en la provincia de Buenos Aires se votan ocho categorías y las principales fuerzas políticas presentan más de una lista en varios distritos importantes, mientras que en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires las autoridades de mesa van a tener que escrutar por separado los votos a categorías locales de la urna electrónica y los votos a categorías nacionales con boletas de papel”.
Un total de 35.405.013 personas están habilitadas para sufragar este año en 104.530 mesas distribuidas a lo largo del país en cerca de 17.000 establecimientos habilitados.