En la Primera Nacional, los dos últimos equipos de cada zona descenderán directamente. En cambio, los antepenúltimos tendrán la posibilidad de disputar una Promoción para evitar la pérdida de categoría, con rivales que dependerán de su afiliación a la AFA.
Los clubes directamente afiliados se enfrentarán a un representante de la Primera B, mientras que los indirectamente afiliados jugarán contra un equipo del Federal A. De esta manera, el nuevo esquema contempla las particularidades de la organización del fútbol metropolitano y del interior del país.
La modificación también alcanzará a la Primera B y la Primera C, donde habrá promociones tanto para definir ascensos como descensos. Estos cruces se sumarán a los movimientos directos entre categorías y abrirán nuevas instancias de definición al cierre de los campeonatos.
La Promoción fue utilizada en el fútbol argentino durante distintas temporadas y dejó de formar parte del sistema al finalizar la temporada 2011/2012. Aquel formato tuvo definiciones recordadas, como la serie entre River y Belgrano en 2011, que terminó con el descenso del equipo de Núñez a la segunda división.
Con la decisión, la AFA recuperará una instancia que volverá a influir en la pelea por la permanencia y el ascenso a partir de 2027. Todavía resta conocer los detalles reglamentarios específicos de cada categoría y las condiciones con las que se disputarán los cruces.