El desarrollo del partido mostró a un River Plate dominante en la posesión, pero con dificultades para generar peligro claro durante la primera mitad. El equipo dirigido por Gerardo Acuña apostó por resistir y buscó golpear de contra, aunque careció de eficacia en los últimos metros.
Sobre el cierre, Maximiliano Salas sentenció el resultado tras una asistencia de Juan Fernando Quintero y una corrida mano a mano con el arquero Agustín Lastra. El segundo tanto selló la tercera victoria consecutiva para River, que se mantiene como líder de su grupo.
El encuentro también tuvo como protagonista a la afición local: el estadio presentó tribunas ampliadas para superar los 13.000 espectadores y sólo se habilitó venta de entradas para hinchas de Estudiantes, medida que fue estrictamente controlada. Fue un partido histórico para la ciudad, dado que ambos equipos no se enfrentaban oficialmente desde 1984.
El resultado deja a River Plate en una posición expectante de cara a la recta final del certamen, mientras que Estudiantes de Río Cuarto continúa en el fondo de la tabla y sin poder encontrar regularidad bajo el interinato de Acuña. La próxima jornada, tras el parate por la fecha FIFA, el Millonario recibirá a Belgrano de Córdoba; mientras que el León visitará a Aldosivi en un juego clave por la permanencia.