La presentación oficial llegó a través de un video difundido por la entidad madre del fútbol. Allí, el músico británico apareció junto a personajes de Plaza Sésamo y los Muppets para anunciar a los artistas elegidos, una publicación que rápidamente se viralizó y dominó la conversación en redes.
A diferencia de otros Mundiales, el espectáculo no será antes del partido ni en la ceremonia inaugural, sino en pleno descanso de la final. Hasta el momento, las Copas del Mundo solo habían incorporado shows previos al pitazo inicial, por lo que esta decisión marca un cambio fuerte en la estructura habitual del certamen.
Uno de los puntos que más repercusión generó es la duración del entretiempo. Habitualmente, la pausa es de 15 minutos, aunque en esta ocasión se extendería hasta cerca de media hora para permitir el armado del escenario, la actuación y el desmontaje técnico. La medida recuerda a lo sucedido en la última final de la Copa América, cuando el intervalo también se prolongó por un recital de Shakira. Aquella vez fue una situación excepcional; ahora, en cambio, se tratará de un segmento oficial integrado a la planificación del encuentro más importante del torneo.
Desde lo futbolístico, el cambio también abre interrogantes. Los cuerpos técnicos suelen aprovechar ese lapso para ajustar cuestiones tácticas, recuperar energías y reorganizar el equipo. Una pausa más extensa podría alterar dinámicas históricas dentro de un partido decisivo. Además del show principal, la FIFA adelantó que habrá ceremonias musicales en distintas sedes del campeonato. Ciudad de México tendrá a Alejandro Fernández, Belinda, J Balvin, Maná y Los Ángeles Azules, mientras que Canadá sumará a Michael Bublé y Alanis Morissette. En Los Ángeles, en tanto, se presentarán Katy Perry, Future, Anitta y LISA.