El seleccionado europeo, en tanto, se plantó bien atrás y le costó pasar la mitad de la cancha. Es por eso que Lewandowski apenas tuvo un cabezazo que rebotó en Sánchez y la pelota terminó en un simple córner. En otras palabras, fue inofensivo y solo se animó a tener un poco la pelota.
Ya en el segundo tiempo Polonia tuvo la gran chance de romper el cero con un penal de Lewandowski, a quien le cometieron la falta. Sin embargo, el arquero Guillermo Ochoa adivinó las intenciones del delantero de Barcelona para darle un respiro a la Selección Argentina.