La frase despertó múltiples interpretaciones en redes sociales, sobre todo después de la pelea que protagonizaron futbolistas de ambos equipos una vez terminado el partido. Muchos usuarios especularon con que el mensaje hacía referencia a las declaraciones cruzadas que habían calentado la previa de la final o incluso al arbitraje.
Sin embargo, según trascendió desde el entorno de Messi, la explicación es mucho más simple: el capitán buscó quitarle presión al grupo y pidió dejar de lado el contexto de una final del mundo para enfocarse únicamente en jugar.
La intención era aislar al plantel del clima externo, de la ansiedad y de las obligaciones que implica disputar el partido más importante del fútbol.
Además, esa no fue la principal charla motivacional de la jornada. De acuerdo con las versiones conocidas tras la final, tanto Messi como el cuerpo técnico encabezado por Lionel Scaloni habían dado un discurso mucho más extenso dentro del vestuario. El mensaje registrado por las cámaras fue apenas una última arenga antes de ingresar al campo de juego.
Otra de las imágenes que salió a la luz fue la del entretiempo, con Emiliano "Dibu" Martínez tomando la palabra frente al plantel. El arquero, una de las grandes figuras de Argentina durante toda la Copa del Mundo, apeló al carácter del equipo para intentar cambiar el rumbo del partido.
"Dale, con el corazón, muchachos. Con el corazón de jugarlo, yendo para adelante, no hacia atrás. Tenemos más ganas que ellos", comenzó. Después lanzó una frase que rápidamente inundó las redes sociales:
"Para atrás juegan los cagones. Para atrás juegan los cagones. Vamos para adelante". El arquero también dejó una indicación futbolística para buscar más protagonismo. "Tres pases y encontramos a Leo. Vamos a hacerlo nosotros de atrás también. Vamos, más vivos que nunca estamos. A ganar, a ganar, a ganar", arengó.
Instantes después volvió a hablar Messi. "¡Vamos muchachos! ¡Personalidad, gente, personalidad! La tuvimos siempre, ¿no la vamos a tener ahora? Personalidad para jugar. Vamos a jugarla", expresó el capitán antes del inicio del segundo tiempo.
Pese a los intentos por revertir la historia, Argentina no logró quebrar el dominio español y terminó cayendo 1 a 0 en el tiempo suplementario con el gol de Ferrán Torres. Tras el partido, Messi permaneció varios minutos sentado sobre el césped del MetLife Stadium, se quitó los botines y observó en silencio los festejos españoles antes de romper en llanto durante la premiación.
Horas más tarde publicó un mensaje en sus redes sociales, el primero después de la derrota.
"El dolor es muy grande y va a costar que cierre esta herida. Pero también me quedo con todo lo bueno... Hoy cuesta valorar lo que hicimos, pero este grupo llegó a dos finales consecutivas de la Copa del Mundo", escribió.
El capitán también agradeció el apoyo de los hinchas y felicitó a España por la conquista del título, aunque evitó referirse a su futuro en la Selección. Esa ausencia de definiciones mantiene abierta la incógnita sobre si el rosarino continuará vistiendo la camiseta argentina después de su sexto Mundial.