Con una presión muy alta y constante en la salida del Xeneize, la Academia intentó inhibir el primer pase a Varela y fue efectivo en ello. El volante central nunca pudo darle una salida limpia y el conjunto de Avellaneda pudo abrir el marcador en diversas oportunidades, pero la eficacia no se hizo presente para los de Avellaneda en los primeros 45 minutos.
Ya en los primeros momentos del complemento, el conjunto de Sebastián Battaglia mostró otra actitud. Adelantó sus líneas, en varias ocasiones pudo romper la presión asfixiante que proponía su rival, pero las imprecisiones en los pases -sobre todo en el último tercio- seguían presentes.
Sin embargo, con el transitar de la segunda mitad Racing volvió a dominar las acciones, pero sin esa presión hostigante del primer tiempo y sin contar con la eficacia suficiente en la zona de fuego, lo que conllevó a un cero a cero definitivo en los 90 minutos y a una caliente definición desde los penales, en la que Boca se volvió a hacer fuerte y logró imponer la jerarquía de sus ejecutantes y a un Agustín Rossi que sigue demostrando su especialidad en la pena máxima.