El anuncio se produjo después de que la Casa Blanca insinuara el año pasado que el gobierno de Obama mantendría los programas que proporcionan los equipos de estilo militar empleados para controlar las manifestaciones hace meses en Missouri, debido a su contribución general a la seguridad pública.Sin embargo, un grupo formado por varias agencias encontró un "riesgo sustancial de que el mal uso o uso excesivo" de equipos, como vehículos blindados con orugas en lugar de ruedas convencionales, armas de fuego de gran calibre y equipo de camuflaje pudiera socavar la confianza en la Policía.Luego de que en los meses desde entonces creció el escrutinio sobre la Policía, por varios casos de muertes de negros sospechosos en todo el país, Obama también presentará el informe final de un equipo que él creó para ayudar a aumentar la confianza entre la Policía y las minorías en particular.LOS LÍMITESEn su información previa sobre la visita del presidente, la Casa Blanca dijo que con efecto inmediato, el gobierno federal dejará de financiar o proporcionar vehículos blindados de combate, que funcionen con un sistema de orugas en lugar de ruedas, aeronaves o vehículos con armamento ni armas o munición de calibre 50 o superior, así como lanzagranadas, bayonetas o uniformes de camuflaje. El gobierno federal también estudia formas de retirar equipos ya distribuidos.
Además, una lista más larga de material proporcionado por el gobierno federal se verá sujeto a controles más estrictos, como son vehículos blindados de ruedas como humvees, aeronaves tripuladas, drones, armas de fuego especializadas, explosivos, arietes y material antimotines como porras, cascos y escudos. A partir de octubre, la Policía necesitará autorización de su consejo municipal, alcalde u otro organismo de gobierno local para obtenerlos, tras una explicación convincente de para qué se necesitan. Además, deberán completas más formación y reunir más datos sobre su uso y los agentes deberán haber sido entrenados en su uso.Asimismo, las fuerzas del orden tendrán que registrar información sobre todos los "incidentes significativos" en los que se hayan utilizado esos equipos, datos que se podrán hacer públicos, según informó la Casa Blanca en un comunicado.EL ORIGENLa cuestión de la militarización de la policía quedó sobre la mesa el año pasado después de que un policía blanco en Ferguson matara a tiros a Michael Brown, de 18 años y que estaba desarmado, desencadenando grandes protestas.Las voces críticas cuestionaron por qué policías con protecciones corporales completas y camiones blindados acudían para dispersar a los manifestantes y Obama pareció empatizar con ese punto de vista al ordenar una revisión de los programas que proporcionan ese material. "Hay una gran diferencia entre nuestro ejército y nuestra Policía local y no queremos que esas líneas se confundan", dijo Obama en agosto.Entre otros, el fiscal general de EE.UU., Eric Holder, se había expresado ya hace meses a favor de revisar el uso de equipos de estilo militar por parte de la Policía, considerados por muchos como excesivos ante manifestaciones en su mayoría pacíficas.Según la Agencia de logística del Pentágono, el departamento de Defensa entregó en 2013 material militar, evaluado en 450 millones de dólares, a las fuerzas policiales locales, desde binoculares de visión nocturna a vehículos blindados.Agencias AFP, AP y Reuters