Hoy, a los 85 años murió este hombre a quien el mundo recordará como Chespirito. El mexicano más famoso falleció tras sufrir diferentes complicaiones en su salud, en su residencia en Cancún, Quintana Roo.
Aparte de ser el creador de la vecindad donde vivían el Chavo y sus amigos Quico y la Chilindrina, además de Don Ramón, el Profesor Jirafales, Doña Clotilde y Doña Florinda, Gómez Bolaños escribió, produjo y dirigió comedias que marcaron un hito en la televisión, transmitiéndose años después de su debut y que el cariño del público aún mantienen con vida.
Nacido el 21 de febrero de 1929, Gómez Bolaños fue el segundo de los tres hijos de Elsa Bolaños Cacho y Francisco Gómez Linares, un pintor.
Su llegada se dio luego de un embarazo de alto riesgo. Sin saber que estaba esperando, su madre ingirió un medicamento para la gripe que contenía un ingrediente "altamente abortivo". El médico, un tío de Chespirito, sugirió que abortara, pero tras haber perdido un hijo el año previo, la mujer se opuso, según relató el propio Chespirito en su autobiografía "Sin querer queriendo".
Creció en la capital mexicana, en un barrio de clase media.
Desde temprana edad mostró afición por el fútbol y otras disciplinas deportivas como el boxeo, que practicó en la adolescencia. Estudió ingeniería, pero nunca ejerció esa profesión. Más bien se dejó llevar por su facilidad para las letras.
Su carrera como guionista de televisión comenzó en la década de 1950 y le hizo crear cientos de episodios de comedia, más de una veintena de películas, y obras de teatro que rompieron récords de presentaciones.
Por su enorme producción escrita se le comparó con William Shakespeare y de ahí surgió su apodo de "Chespirito", una castellanización del apellido del autor británico pero en diminutivo, por su baja estatura, explicó en una ocasión su esposa, la actriz Florinda Meza.
"Los apodos son esenciales en la vida, son más valiosos que los nombres", dijo el actor en una entrevista con Televisa en 2011.
Le gustaba jugar dominó y fumar; no pudo dejar el cigarro hasta que cumplió 65 años y consideraba un logro haberlo hecho.
Su mayor influencia para la comedia la encontró en el popular dúo estadounidense "El Gordo y El Flaco", del que dijo en 2001: "Los tengo realmente metidos en el corazón". El mexicano Mario Moreno "Cantinflas" fue otro de sus ídolos.
En medio de la agitación social de 1968, Gómez Bolaños dio a su vez una sacudida a la escena de la comedia televisiva mexicana al ser reclutado por la recién inaugurada estación Televisión Independiente de México, para la que creó "Los supergenios de la mesa cuadrada".
En 1970 el programa cambió de nombre a "Chespirito", y de él nació el Chapulín Colorado. Un año más tarde apareció El Chavo del Ocho. La sencillez de ambos personajes y la universalidad de sus temas lograron una avasalladora acogida del público, más allá de los límites locales.
Gómez Bolaños también creó al Doctor Chapatín, al Chómpiras y a Chaparrón Bonaparte, sin percatarse en un principio de que todos empezaban con "Ch", aunque después lo aprovechó como su signo distintivo.
Los personajes y situaciones que abordaba le permitían dar rienda suelta a su ingenio y a sus pasiones, como el fútbol, el cual fue también el tema de su película "El Chanfle"(1979), protagonizada por el mismo elenco de "El Chavo del Ocho" y "El Chapulín Colorado".
Gómez Bolaños hizo de su vida, tanto personal como profesional, una analogía con el impredecible microcosmos de la vecindad. Como cuando el Chavo sorprendía a todos desde su barril, el comediante acaparó titulares el 19 de noviembre de 2004 al anunciar su boda con Meza tras más de 27 años de unión libre. La pareja se conoció en el estudio de El Chavo del Ocho, pero su relación comenzó tiempo después, en 1977.
"Ese año tiene un significado muy especial para mí. Yo entré al programa en 1971 y trabajé muy feliz, pero mi mayor felicidad comenzó en 1977", dijo la actriz en una entrevista al Diario Reforma.
Chespirito nunca escatimaba al hablar de Meza, a quien incluía entre sus grandes pasiones. La actriz lo acompañó en sus mejores momentos en la televisión.
"Quisiera culminar con dos palabras que siempre me han cautivado y emocionado: Florinda Meza", dijo Gómez Bolaños, acompañado por su esposa en septiembre de 2011, cuando su trayectoria fue reconocida con el galardón a la Herencia Hispana en Washington.
La pareja nunca tuvo descendencia, aunque Gómez Bolaños sí tuvo seis hijos, producto de su matrimonio previo con Graciela Fernández.
A excepción de Roberto Gómez Fernández, quien destacó como productor de exitosas telenovelas y que estuvo casado con la actriz Chantal Andere, el resto de sus hijos se mantuvieron alejados de los reflectores.
La década de los 90 se caracterizó por los años en los que presentó su obra "11 y 12", la más exitosa en México con más de 3.200 funciones.
Entrada la década del 2000 presentó el libro de memorias "El Diario del Chavo del Ocho", su autobiografía "Sin querer queriendo" y su libro de poesía "Y también poemas".
Con la misma astucia del Chapulín Colorado, Gómez Bolaños se internó en las redes sociales, en las que casi a diario recibía muestras de cariño.
En años recientes abrió su cuenta en Twitter con un mensaje simple: "Hola. Soy Chespirito. Tengo 82 años y ésta es la primera vez que 'tuiteo'. Estoy debutando. ¡Síganme los buenos!", escribió a través de su cuenta, en la cual alcanzó un millón de seguidores en menos de dos meses. Su cuenta suma más de 6,5 millones de seguidores en la actualidad.
Gómez Bolaños conocía sobre la vida de las clases populares, lo que quedó manifiesto en sus personajes, pero con el tiempo llevó ese contacto con los necesitados a una lucha contra la pobreza por medio de su Fundación Chespirito, de ayuda a niños.
En uno de los tantos homenajes que recibió en vida, Chespirito aseguró que en su vida ha recibido innumerables gratificaciones y agregó: "He recibido la gratificación más valiosa que es la risa".