Tras la intervención quirúrgica que lideró el profesor Sergio Alfieri, desde el hospital Gemelli informaron que el Sumo Pontífice “permanecerá en observación” por, al menos, 48 horas, ya que, según aclararon, su externación dependerá de su evolución.
Vale destacar que la clínica donde fue internado el papa Francisco es conocida en Italia como “Vaticano III”, nombre que le brindó San Juan Pablo II por sus frecuentes hospitalizaciones; aunque, según medios locales, el argentino ingresó en excelente forma.
Es que el Santo Padre no evitó asomarse por la ventana del Palacio Apostólico para participar del rezo del Ángelus y hasta adelantó que el 12 de septiembre estará en Budapest para participar de la misa final del 52° Congreso Eucarístico Internacional y que luego se trasladará hacia Eslovaquia, el 15.
La fecha para la intervención quirúrgica fue cuidadosamente electa por Sumo Pontífice. Julio es el mes reservado para el descanso estival de los Papas y se suspenden las audiencias generales y privadas que tienen lugar los miércoles.
De todos modos, se espera que el papa Francisco vuelva a reaparecer, al menos, para el Ángelus dominical del 25 de julio, que tendrá lugar en la Basílica del Vaticano, cuando se celebre la Primera Jornada Mundial de los Abuelos y los Ancianos, que fue instaurada por el argentino.
La salud del papa Francisco bajo la lupa
Más allá del nombre que le fue dado por Juan Pablo II a la clínica, el papa Francisco nunca había sido ingresado al hospital de Gemelli. Pese a que en varias oportunidades existieron rumores sobre su estado de salud y hasta se teorizó sobre alguna dolencia, esta es la primera vez que el Santo Padre pisó el nosocomio.
Incluso, durante una entrevista con el periodista argentino Nelson Castro, solo Jorge Bergoglio se limitó a recordar cuando, en 1957, a los 21 años, se sometió a la extirpación del lóbulo superior de su pulmón derecho debido a tres quistes. “Cuando me recuperé de la anestesia, el dolor que sentí fue muy intenso. No es que no me preocupara, pero siempre tuve la creencia de que me curaría”, afirmó el papa Francisco.