“Tony Carruthers [condenado por el secuestro y asesinato de tres personas en 1994] vivió mi peor pesadilla. Detalle por detalle. Y yo no quiero pasar por eso”, agregó la convicta y sigue: “El fármaco [en referencia al pentobarbital], supuestamente, quema mucho. Y eso me da miedo porque usaron la palabra Drano [marca de productos químicos limpiadores de desagües], al hablar de esa droga. Y la idea de asfixiarme y ahogarme en mis propios fluidos corporales y sangre no me resulta nada atractiva”.
Durante la ejecución de Carruthers, los oficiales del Departamento Correccional de Tennessee trabajaron durante más de una hora para encontrarle una vena de respaldo al convicto, sin éxito.
La defensa sostuvo que fallas en las vías intravenosas provocaron que el fármaco ingresara en los tejidos.
La abogada de Carruthers, Maria DeLiberato, describió la escena como "horrible" y dijo que lo vio "haciendo muecas de dolor y gimiendo" mientras los funcionarios intentaban encontrarle una vena.
DeLiberato le dijo al New York Post que Carruthers "aún se está recuperando" del procedimiento fallido y que corre el riesgo de que lo intenten ejecutar de nuevo. También se sumó a los pedidos para que se le conmute la pena de muerte a Pike.
En su declaración, la mujer afirmó que también tenía miedo del medicamento que usaron para la ejecución. "Supuestamente, el fármaco (pentobarbital, altamente alcalino y cáustico que actúa como quemadura química al filtrarse en los tejidos) quema muchísimo. Y eso me da miedo, porque utilizaron la palabra 'Drano' (una marca de productos químicos limpiadores de desagües) al hablar de este fármaco, y la idea de asfixiarme y ahogarme en mis propios fluidos corporales y sangre no me resulta nada atractiva", agregó.
De hecho, durante el procedimiento la mujer se quejó de un dolor intenso y de una sensación de quemazón en las zonas dónde le habían aplicado la inyección. Pike llegó a decir textualmente: "Siento que el brazo me va a reventar" y a preguntar: "¿Esto pasa así?".
El asesinato provocó un gran revuelo mediático en el estado de Tennessee, luego de que Colleen fuera hallada muerta, con un pentagrama —símbolo característico de ritual satánico— grabado en el pecho.
Pike había acusado a Colleen de insultarla e intentar robarle a su pareja. Más tarde, otros dos residentes del campamento testificaron que la convicta se había jactado del asesinato antes y después del mismo, y que les exhibió un trozo del cráneo de Colleen.
La fallida ejecución llevó al gobernador Bill Lee a ordenar una revisión y a posponer indefinidamente la ejecución de Pike y otra ejecución programada para este año. En consonancia, reavivó el debate sobre la pena capital en el estado, incluidas sus inyecciones de un solo fármaco.