Las lluvias causaron daños en la zona del Bajo Aragón y la capital aragonesa, especialmente el barrio de Parque Venecia, donde los caminos continuaban intransitables un día después.
Pese a la dimensión del fenómeno, las autoridades aseguraron que no se registraron accidentes con heridos. No obstante, debido a la gran circulación de agua fue necesaria la interrupción del servició de tranvía y hubo modificaciones en el recorrido de las líneas de transporte automotor.
Por su parte, la alcaldesa local, Natalia Chueca, precisó que alrededor de 200 personas estaban trabajando en las zonas afectadas, entre bomberos, agentes policiales y personal de limpieza. El objetivo, de acuerdo a la información de Diario de Zaragoza, “es devolver la normalidad la normalidad lo antes posible y reducir las molestias a los ciudadanos”.
La funcionaria, además, puso el foco en el relato de “los ciudadanos que han contado de primera mano el miedo que han pasado al ver como el agua desbordaba la carretera y arrastraba sus coches”, y destacó que «lo positivo es que no hay daños personales sino materiales”.