Desde Rusia, donde está de visita oficial, el presidente Jair Bolsonaro ordenó a ministros desplazarse a la zona del desastre para ayudar al gobierno del estado y al municipio de Petrópolis.
En cuatro horas, Petrópolis recibió el equivalente a las lluvias que espera para todo febrero.
Según se puede ver en las Imágenes captadas por teléfonos celulares de los vecinos, la fuerza de las aguas y los ríos desbordados, se llevan viviendas y automóviles a su paso, en medio de la desesperación popular.
Las calles del centro histórico terminaron inundadas con muchas personas protegiéndose de la corriente del agua en el techo de los automóviles que flotaban.
En 2011, Petrópolis y sus ciudades vecinas sufrieron una de las peores tragedias de la historia de Brasil, con poco más de 900 muertos y más de 100 desaparecidos a causa del deslizamiento de tierra de los morros.
Más de 50 personas murieron en las últimas semanas con las lluvias e inundaciones en San Pablo y Minas Gerais, estados vecinos al de Río de Janeiro.
Más de 120 bomberos fueron desplegados inicialmente para buscar debajo del lodo a posibles víctimas.
Una escuela fue afectada por el deslizamiento de tierra, según Tv Globo.
El peor alud se registró en el barrio Alto da Serra, donde quedaron bajo el lodo y destruidas unas 80 viviendas, y la municipalidad decretó el estado de calamidad.
En Petrópolis se encuentra el Museo Imperial que data de 1862 y fue construido por el entonces emperador Dom Pedro II.
La comarca serrana era en ese entonces el destino de la familia imperial para sus vacaciones en el invierno.