El temporal fue considerado uno de los eventos meteorológicos más intensos de las últimas décadas en Coquimbo. En La Serena se registraron 79 milímetros de lluvia en pocas horas, un nivel que no se alcanzaba desde 1987.
La emergencia llevó al Ejecutivo chileno a activar la medida por 30 días, lo que permite reforzar la coordinación entre organismos civiles y las Fuerzas Armadas para las tareas de asistencia y rescate.
El impacto también alcanzó a miles de viviendas. Según el último relevamiento oficial, 76 casas fueron destruidas, 2.121 sufrieron daños mayores y 16.948 presentaron daños menores, mientras continúa la evaluación de otros inmuebles.
Además, varias localidades enfrentan cortes de servicios básicos y dificultades de acceso por rutas bloqueadas debido a derrumbes, crecidas de ríos y daños en la infraestructura.
El Gobierno dispuso el despliegue de recursos militares, equipos de emergencia y ayuda humanitaria para asistir a las zonas más afectadas, mientras continúan los operativos de evacuación y rescate.