Otto Sonnenholzner, aspirante favorito a la presidencia según la mayoría de las encuestas, fue uno de los primeros en confirmar la noticia de la muerte. "Nuestro país se ha ido de las manos", manifestó.
También la reportaron amigos suyos que participaron de la reunión, como el candidato a asambleísta Carlos Figueroa.
La Fiscalía de Ecuador confirmó el miércoles por la noche la muerte de un sospechoso del atentado, que "había resultado herido durante un cruce de balas con el personal de seguridad" y posteriormente había sido detenido y trasladado a la Unidad de Flagrancia de la capital ecuatoriana.
El asesinato -en plena alza de la violencia narco- ocurrió a la salida del coliseo del colegio Anderson, en el centro financiero de la capital de Ecuador.
Villavicencio era el único aspirante a la presidencia que, por decisión propia, no tenía la custodia policial que el Gobierno ofreció a todos los postulantes.
Había denunciado pública y recientemente, en reiteradas ocasiones, la recepción de amenazas de muerte contra él y su equipo de campaña. Según expresó, el responsable de las intimidaciones era el líder de un grupo narco local que tendría relaciones con el cartel de Sinaloa.