En el StarHub Center de Carson, en California, Estados Unidos, el chubutense distó de mostrar su mejor box aunque buscó y asumió la iniciativa y el gasto hasta el octavo capítulo, ante un Postolque le llevaba una ventaja de 11 centímetros y se cuidada de evitar que las acciones sucedieran en la corta distancia.
Matthysse era el que pretendía y trataba ante un oponente calculador, especulador y que trabó hasta superar el límite de lo exagerado. Mientras el oriundo de Trelew conseguía conectar sus manos más potentes en forma aislada a lo largo de tanta cacería, su rival seguía aportándole demasiado poco a la confrontación, dejando la sensación de que su apuesta apuntaba al desgaste y la impaciencia del noqueador.Pero el argentino era un blanco fácil cuando el ucraniano decidía combinar sus manos para replicar o recurrir a un ataque pasajero y en el octavo round todo comenzó a cambiar y el destino de la pelea tuvo un giro hacia lo que sería definitivo.Una respuesta del ucraniano lo conmovió a Matthysse y en el décimo capítulo logró conectar el golpe definitivo para mandar al argentino a la lona y quedarse con el cinturón. Así Postol su triunfo 28 en igual cantidad de peleas."El tuvo su noche y yo no tuve la mía", dijo el patagónico todavía sobre el ring y explicó que su rival no es tan bueno pero es el campeón del mundo.