"A Macri habría que fusilarlo en la Plaza de Mayo delante de todo el pueblo. Es un hijo de re mil putas", afirmó D'Elía en una entrevista con el periodista Santiago Cuneo, por Canal 22. "San Martín, en la campaña libertadora, ¿a cuánto traidor fusiló? Belgrano, en la expedición del Norte, ¿a cuántos (otros)? Ninguno de los dos dio bola y ordenaban con mano firme", comparó. Un día después, el Presidente aseguró que "las agresiones y las descalificaciones bestiales no contribuyen al diálogo".
En esta oportunidad, sin nombrarlo explícitamente, el mandatario también hizo alusión a las expresiones del líder piquetero. "Aunque los voceros del odio son ruidosos y amenazadores, son escasos. Son muchísimos más los argentinos que quieren vivir en paz, muchos más los tolerantes, los respetuosos, los comprensivos", indicó.
Macri advirtió que "discursos de odio son todas las expresiones que incitan al desprecio de los que por algún motivo son distintos a uno; las que justifican la intolerancia por cuestiones de religión, nacionalismo, elección sexual, racismo o creencias".
En esa misma línea, ratificó que ese estilo de discursos son también "las declaraciones que promueven la perturbación de la paz; los tweets, notas, posteos, correos electrónicos, mensajes de WhatsApp y documentos de todo tipo que fomenten la idea de perseguir a una persona o a un grupo de personas; los llamados a la violencia como una posibilidad legítima para imponerse sea como sea".