La Ley de Propiedad Privada y los "enemigos del progreso"
El eje central del discurso fue la defensa del derecho de propiedad como motor indispensable para el crecimiento económico. El trasfondo era claro: el día anterior, el oficialismo había tenido que postergar el debate en el Senado del proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, cuyo tratamiento quedó diferido al 6 de agosto por la resistencia al capítulo de extranjerización de tierras y la falta de aliados para sumar los votos necesarios.
Milei no suavizó su postura. "No es redundante que estemos enviando al Congreso una ley para declarar la inviolabilidad del derecho de propiedad. Porque respetarlo es lo que va a permitir ahorrar, invertir, crecer y convertirnos en una potencia nuevamente", sostuvo.
Y fue más duro al hablar de quienes se oponen: "Aquellos que se opongan a la defensa férrea del derecho de propiedad son los enemigos del progreso. Son los responsables de la decadencia argentina, son los que violentaron el derecho de propiedad y los que nos hundieron".
Los números que presentó
Milei aprovechó el escenario para enumerar los logros que su gestión reivindica. Señaló que el riesgo país bajó de más de 2.000 puntos cuando asumió a cerca de 400 en la actualidad, que la inflación de junio se ubicó en el 1,9%, que la pobreza descendió del 57% al 29%, la indigencia del 20% al 6% y la pobreza infantil del 70% al 42%.
Al mismo tiempo, reconoció que queda mucho por hacer. "¿Creen que voy a revertir 100 años de decadencia en dos años y medio? Queda un montón, pero vamos por el camino correcto", planteó. También identificó los sectores estratégicos para el futuro: agro, minería, energía nuclear, industria del conocimiento e inteligencia artificial.
Sobre la economía, rechazó las críticas que señalan que el crecimiento adoptó la forma de una "K", con sectores que mejoran y otros que caen. Calificó de "ignorantes" a quienes sostienen esa lectura y argumentó que se trata de un cambio estructural. "Si aparecen las fábricas de lamparitas, es claro que al sector de las velas le va a ir mal", ejemplificó.
El momento más llamativo de la jornada no estuvo en el guión. Cuando Milei hablaba sobre el populismo, un espectador ubicado a la derecha del auditorio comenzó a interrumpirlo. El hombre, que se identificó posteriormente como el ingeniero Castellanos, integrante vitalicio de la Bolsa desde hace más de 30 años, cuestionó la gestión del Presidente.
Antes de la intervención presidencial, Adelmo Gabbi, titular de la Bolsa de Comercio, abrió el acto con una definición sobre el rol de las instituciones. "La confianza es el verdadero activo de una sociedad. No figura en los balances, no está en ninguna pantalla ni se opera. Pero la confianza abre las puertas del progreso", señaló. También destacó el apoyo de la entidad al nuevo régimen del Fondo de Asistencia Laboral.