El fenómeno de la globalización del mate ha sido impulsado por dos factores clave:
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Tendencia Saludable: El consumo mundial de productos naturales y energizantes orgánicos.
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El Factor Messi: La visibilidad internacional de figuras como Lionel Messi ha generado que marcas transnacionales desarrollen bebidas basadas en la infusión argentina.
Rentabilidad en rojo para el productor
A pesar de los números récord en el mercado externo —con Siria, Chile y España como principales destinos—, la realidad en los secaderos de la región es compleja. El precio actual de la hoja verde no llega a cubrir el incremento de los costos operativos, lo que ha provocado una preocupante migración laboral de miles de productores hacia Brasil en busca de mejores condiciones económicas.
A este escenario se suma el impacto del Decreto 812/2025, que eliminó la facultad del INYM para fijar precios mínimos de la materia prima. La medida, orientada a fomentar la competencia, ha debilitado la capacidad de negociación del sector primario en un contexto donde los costos logísticos no dejan de subir.
En el frente doméstico, el consumo también alcanzó marcas históricas. El ranking de ventas de 2025 destaca el liderazgo de las cooperativas y empresas tradicionales:
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Playadito: 56,7 millones de kilos.
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Grupo Las Marías (Taragüí, Unión): 49 millones de kilos.
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CBSé: 24,5 millones de kilos.
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Amanda (La Cachuera): 19,9 millones de kilos.
Con una producción total que superó los 889 millones de kilos el año pasado, la Argentina reafirma su posición como el motor mundial de la yerba mate, apostando a la sustentabilidad y la tecnología para conquistar nuevos paladares en Oriente.