En ese marco, el Presidente sostuvo que “al populismo no se le gana con más populismo” y remarcó que “para ganar no se hacen trampas”. Según el comunicado difundido por el Gobierno, también afirmó que cambiar las ideas de gestión implicaría perder la credibilidad construida durante su administración.
Uno de los puntos analizados fue la situación de la mora en los créditos, un problema que viene creciendo entre familias y empresas. Desde el Gobierno buscaron relativizar el escenario y aseguraron que los indicadores no muestran una situación de crisis.
Los datos del Banco Central muestran, efectivamente, una leve mejora general: en junio, la mora bancaria bajó del 7,7% al 7,6% de la cartera de préstamos al sector privado. Sin embargo, el panorama es diferente cuando se observa a los hogares.
La irregularidad entre las familias se mantuvo en 12,8%, mientras que la mora de las empresas quedó en 3,5%. En los préstamos personales, incluso, el indicador continuó subiendo: pasó del 15,9% en mayo al 16,3% en junio.
Por eso, el diagnóstico oficial de una tendencia descendente convive con una realidad más compleja: el problema no desapareció y continúa concentrándose especialmente en los hogares endeudados.
La reunión comenzó después de las 10 y terminó minutos antes de las 13. Los ministros y funcionarios fueron llegando sin realizar declaraciones y no hubo fotografías oficiales del encuentro ni se difundió la lista completa de asistentes.
Entre las llegadas que llamaron la atención estuvieron las de Santiago Caputo, quien arribó después de las 11, y Eduardo “Lule” Menem, que llegó minutos más tarde. No participaron de la reunión la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, quien se encontraba en Salta por una actividad oficial, ni la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva.
El regreso de Milei a la Casa Rosada se produjo además en un momento de fuerte actividad política y a pocas semanas de las elecciones. En ese contexto, el Presidente volvió a marcar ante su equipo que no está dispuesto a modificar el rumbo económico para obtener un beneficio electoral inmediato.