Sobre Del Valle pesaba un pedido de captura vigente desde 2012, cuando la Justicia avanzó en la causa iniciada por hechos ocurridos en Puan, al sudoeste de la provincia de Buenos Aires.
Durante los años en los que permaneció prófugo, los investigadores siguieron distintas pistas para intentar localizarlo. Según la pesquisa, habría utilizado diferentes identidades para evitar ser encontrado.
En ese período aparecieron los nombres de Martín Morales y Martín Lescano, además de los apodos “Java” y “Jabalí”. Al momento de su detención, según trascendió, habría intentado identificarse con el apellido Fernández.
La captura se concretó luego de que los investigadores realizaran tareas de vigilancia sobre un complejo de departamentos. Al verlo salir del lugar, los efectivos lo interceptaron en la vía pública y confirmaron que se trataba del hombre buscado.
La causa que lo mantuvo prófugo durante años
El expediente judicial se remonta a 2009, cuando, según la acusación, Del Valle habría abusado sexualmente de la menor durante varios meses, entre marzo y octubre de ese año. De acuerdo con la investigación, los abusos habrían ocurrido dentro del ámbito familiar y bajo amenazas. La víctima habría quedado embarazada producto de las agresiones y el acusado habría intentado ocultar la situación.
Según consta en la causa, Del Valle trasladó a la menor al conurbano bonaerense e intentó interrumpir el embarazo mediante un procedimiento clandestino que no tuvo éxito. Finalmente, la niña dio a luz y un estudio de ADN confirmó años después la paternidad del acusado.
La causa está caratulada como abuso sexual gravemente ultrajante con acceso carnal y se encuentra bajo la investigación de la UFI N°12 del Departamento Judicial de Bahía Blanca, a cargo de la fiscal Leila Scabarda.
Una búsqueda que nunca se detuvo
La familia de la víctima mantuvo durante años el reclamo para que Del Valle fuera encontrado. Incluso, el Ministerio de Seguridad bonaerense había ofrecido una recompensa de entre 5 y 10 millones de pesos para quienes aportaran información que permitiera localizarlo.
Yamila Segovia, hermana de la víctima y actualmente abogada querellante en la causa, celebró la detención luego de años de espera. “Llegó ese día que tanto esperamos”, expresó tras conocerse la captura.
Ahora, con el acusado nuevamente a disposición de la Justicia, avanzará una nueva etapa del proceso judicial para determinar su responsabilidad en los hechos denunciados.