Su autora es la diputada nacional Luciana Potenza y lleva el nombre de Joaquín Gatto, un niño de 12 años que murió en 2024 en San Pedro, provincia de Buenos Aires, cuando un arco de fútbol sin anclaje cayó sobre él durante un campamento escolar en un predio sindical.
La norma propone la obligatoriedad de instalar, anclar, mantener y controlar de manera estricta los arcos de fútbol, hockey, handball, rugby, aros de básquet, postes de vóley y juegos de plaza en espacios públicos y privados. El lema que acompaña la campaña es simple y contundente: "Que el juego no cueste la vida".
ESTA LEY TOCA A LA PROVINCIA: ANTECEDENTES
San Juan conoce ese dolor de primera mano. En el camping del Círculo de Oficiales de Rawson, durante un festejo de cumpleaños familiar, el adolescente Martín Páez, de 13 años, perdió la vida mientras jugaba al fútbol con otros chicos.
Según estableció la investigación judicial, Martín se colgó del travesaño del arco para festejar un gol, como hacen miles de pibes en todo el mundo. Su cuerpo se balanceó, la estructura cedió y cayó sobre su rostro. Las lesiones fueron de extrema gravedad y no sobrevivió.
El nene de 4 años en Calingasta: una cancha alquilada y una condena
El segundo caso ocurrió en mayo de 2021 en Barreal, Calingasta. Un nene de 4 años murió cuando un arco de fútbol sin sujeción adecuada cayó sobre su cabeza durante otro festejo de cumpleaños, esta vez en una cancha de fútbol cinco que se alquilaba para eventos privados.
El dueño del lugar, Gustavo Alberto Campillay, fue condenado por la Justicia. También estuvo involucrado el entonces intendente del departamento, José Adolfo Ibazeta, quien había concesionado el predio a un tercero, pero fue sobreseído al demostrarse que no tenía injerencia en la explotación del lugar al momento del hecho.
Dos niños. Dos cumpleaños. Dos arcos sin anclar. Y una ley que tal vez llegue tarde para ellos, pero que podría evitar que otro padre tenga que vivir lo mismo.