La confirmación llegó después de horas de incertidumbre para familiares y amigos, que recorrieron distintos centros de salud e intentaron reconstruir qué había ocurrido con el hombre desde el momento del choque.
Uno de sus allegados, el diseñador Roberto Piazza, había contado públicamente que Randazzo habría recibido asistencia junto a las vías, pero que después no lograban ubicarlo en ningún hospital ni entre las personas identificadas.
“En el momento en que ocurrió el accidente, a él lo atendió alguien al costado de las vías”, había explicado Piazza durante una entrevista, cuando todavía no había noticias certeras sobre su paradero.
Poco después, Walter Vásquez, uno de los amigos de Randazzo, confirmó el hallazgo de su cuerpo y compartió una despedida en redes sociales. “Nos acaban de confirmar que finalmente encontraron el cuerpo de Agustín. Chau, loco, hermosos recuerdos de muchas cenas juntos en Madrid. Chau, Agustín querido, descansá en paz”, escribió. Piazza replicó el mensaje en sus propias redes.
Una vida en España desde 2002
Randazzo residía en Madrid desde 2002 y trabajaba en el área de comunicaciones. El viaje que realizaba al momento del accidente formaba parte de sus traslados habituales por motivos laborales entre Madrid y Sevilla.
Su desaparición había generado preocupación entre sus seres queridos, que difundieron pedidos de colaboración mientras intentaban conseguir información oficial. Durante varias horas, la falta de datos sobre su ubicación alimentó la incertidumbre en torno a su situación.
La noticia de su muerte llegó en medio de las tareas de rescate e identificación de las víctimas del choque ferroviario ocurrido en la provincia de Toledo, que dejó decenas de muertos y más de un centenar de heridos. Las autoridades españolas continúan investigando las circunstancias de la colisión.