La salida de Raimondi se produce en medio de la escalada de tensión entre los presidentes Javier Milei y Luiz Inácio Lula da Silva, un conflicto que también derivó en cambios en la representación diplomática de ambos países. Del lado brasileño, el embajador Julio Bitelli permanece en Buenos Aires tras haber sido convocado por su gobierno.
Mundo
Fuentes diplomáticas señalaron que ninguno de los embajadores fue expulsado ni perdió sus credenciales, por lo que ambos podrían retomar sus funciones si se recompone el vínculo bilateral.
Sin embargo, en ambos gobiernos prevalece el escepticismo respecto de una mejora en el corto plazo. La expectativa es que la relación permanezca congelada al menos hasta las elecciones presidenciales de Brasil, previstas para octubre.
La crisis diplomática tiene especial relevancia por el peso económico de la relación entre ambos países. Brasil es el principal socio comercial de Argentina y el intercambio bilateral superó los 31.000 millones de dólares durante 2025.
Mundo
Además, distintos sectores observan con preocupación el impacto que el conflicto podría tener sobre áreas estratégicas como la industria automotriz, la minería y el funcionamiento del Mercosur.
La tensión se profundizó tras las declaraciones realizadas por Milei el pasado 25 de julio durante un acto político en Brasil, donde calificó a Lula de "ladrón" y "presidiario". Desde entonces, el vínculo entre ambos gobiernos ingresó en una nueva etapa de confrontación política y diplomática.
La representación argentina quedará temporalmente a cargo de María Emilia Cortés, quien se desempeñará como encargada de negocios hasta nuevo aviso.
La salida de Raimondi se produce en medio de la escalada de tensión entre los presidentes Javier Milei y Luiz Inácio Lula da Silva, un conflicto que también derivó en cambios en la representación diplomática de ambos países. Del lado brasileño, el embajador Julio Bitelli permanece en Buenos Aires tras haber sido convocado por su gobierno.
Fuentes diplomáticas señalaron que ninguno de los embajadores fue expulsado ni perdió sus credenciales, por lo que ambos podrían retomar sus funciones si se recompone el vínculo bilateral.
Sin embargo, en ambos gobiernos prevalece el escepticismo respecto de una mejora en el corto plazo. La expectativa es que la relación permanezca congelada al menos hasta las elecciones presidenciales de Brasil, previstas para octubre.
La crisis diplomática tiene especial relevancia por el peso económico de la relación entre ambos países. Brasil es el principal socio comercial de Argentina y el intercambio bilateral superó los 31.000 millones de dólares durante 2025.
Además, distintos sectores observan con preocupación el impacto que el conflicto podría tener sobre áreas estratégicas como la industria automotriz, la minería y el funcionamiento del Mercosur.
La tensión se profundizó tras las declaraciones realizadas por Milei el pasado 25 de julio durante un acto político en Brasil, donde calificó a Lula de "ladrón" y "presidiario". Desde entonces, el vínculo entre ambos gobiernos ingresó en una nueva etapa de confrontación política y diplomática.