La visita se produjo una semana después del mensaje de Javier Milei en el que volvió a poner el reclamo por la soberanía de las Malvinas en el centro de la agenda nacional.
La Base Naval Integrada no es un proyecto surgido durante el actual Gobierno. Sus antecedentes se remontan a años anteriores y el paso formal más importante se produjo en marzo de 2022, durante la gestión de Alberto Fernández, cuando el entonces ministro de Defensa, Jorge Taiana, encabezó en Ushuaia la colocación de la piedra fundamental y el inicio de la obra.
El proyecto había sido planteado para ampliar las capacidades de la Armada y convertir a Ushuaia en un punto estratégico para las operaciones en el Atlántico Sur y la logística antártica.
Ahora, la administración de Milei busca retomar y avanzar con una obra que había quedado demorada, con una reasignación de fondos para continuar el proyecto.
Durante la recorrida, Quirno destacó que la decisión del Presidente es coordinar las distintas áreas del Estado en la defensa de la soberanía argentina en el Atlántico Sur y en la proyección hacia la Antártida.
La base está pensada como un nodo para las operaciones navales y el apoyo logístico de las campañas antárticas, aprovechando la ubicación estratégica de Ushuaia. El proyecto contempla infraestructura para la Armada, un muelle, talleres, depósitos, instalaciones de seguridad y servicios vinculados con la actividad antártica.
Melella, pese a las diferencias políticas con el Gobierno nacional, destacó el carácter estratégico de la iniciativa y sostuvo que “Argentina tiene que asumir un posicionamiento firme en el Atlántico Sur”.
De esta manera, la reactivación de la obra vuelve a poner a Ushuaia en el centro de la estrategia argentina para el Atlántico Sur, con una iniciativa que comenzó formalmente durante el gobierno anterior y que ahora la gestión de Milei busca llevar adelante.