“La economía argentina ha hecho un cambio estructural enormemente importante”, sostuvo la jefa del bloque oficialista en el Senado. En ese sentido, destacó el equilibrio fiscal, la reducción de la inflación y la preservación del valor de la moneda como algunos de los principales objetivos alcanzados por la administración de Milei.
Sin embargo, planteó que el desafío ahora consiste en acelerar el impacto de esas medidas.
“¿Qué necesitamos? Que haya confianza para que la velocidad de estos cambios se vean en cada familia argentina, en cada Pyme, en cada empresa grande, en la economía de todos los días”, afirmó.
La senadora profundizó su planteo en una publicación posterior en sus redes sociales, donde volvió a contrastar la situación actual con las gestiones del kirchnerismo, pero admitió que la recuperación todavía no alcanza a todos por igual.
“El kirchnerismo fue hiperinflación, emisión descontrolada, desabastecimiento y caos. Hoy los índices son positivos, pero sabemos que algunos sectores están pasando un momento difícil”, escribió. Y agregó: “Nos debe ocupar que los resultados lleguen a cada familia, pyme y empresa”.
Las declaraciones se producen después de que Bullrich ya reclamara durante esta semana “más velocidad” para que las transformaciones impulsadas por el Gobierno puedan sentirse en la vida cotidiana.
Una diferencia de tono con Milei
El planteo de Bullrich se conoció un día después de la exposición que Milei realizó en el Council of the Americas, donde defendió enfáticamente su programa económico y descartó la necesidad de realizar cambios en el rumbo de su administración.
El Presidente sostuvo que, bajo su gestión, no aumentó el desempleo y tampoco cayeron los salarios, y cuestionó las críticas al desempeño de la economía. “Primero los datos. ¿Nos vamos a seguir dejando psicopatear por los kukas que hundieron el país?”, planteó Milei durante su discurso.
También apuntó contra las mediciones que reflejan un deterioro en el consumo y cuestionó los análisis negativos sobre la situación económica.
“El problema ya no es si el Gobierno hace bien o no las cosas, es cómo resolvemos el problema del síndrome de Estocolmo”, afirmó. En ese mismo discurso, Milei aseguró que su administración está “haciendo más que 100 años todos juntos”.
Así, mientras el Presidente mantiene una defensa cerrada de los resultados de su programa, Bullrich volvió a poner el foco en la necesidad de que la recuperación macroeconómica se traduzca con mayor rapidez en mejoras concretas para los hogares y el sector productivo.