"Yo fui confiada y el chabón me dice 'vení', tocándose las piernas. Y le dije 'yo vine acá solamente por lo que me dijiste de la música' y empezó a propasarse conmigo. En ese momento lo que hice fue defenderme y empecé a gritar. No llegó a hacerme nada porque me defendí y porque soy fuerte pero el hecho de que me rompieran así el corazón para mí fue lo suficientemente grande como para no querer seguir luchando y pasé mucho tiempo sin tocar y sin cantar", contó entre lágrimas.Luego de escuchar la historia de Azul, Lizy Tagliani y Sofía "Jujuy "Jiménez, panelistas de El "Debate" se emocionaron. Por su parte, la genial comediante, puntualizó en una curiosa reflexión sobre el rimbombante look de la participante."Yo era una persona muy tímida, me costaba salir a la calle, me apedreaban, me escupían, me gritaba puta desde Adrogué hasta Temperley cuando iba al colegio. Hasta que un día descubrí que si me pintaba la boca el doble de roja, me ponía los tacos más altos, cadereaba más que Moria Casán y hablaba más alto que nadie, la gente reculaba. Y pasaba de ser un puto feo a ser una trava de la que hay que cuidarse porque no sabés con qué te va a salir. El look de Azul es un arma de defensa porque ella tiene una niña dentro y esa es la cáscara que construyó para no ser golpeada", concluyó.