Por lo regular, el herpes zóster suele aparecer como una franja irritada a un costado del pecho o de la espalda, pero puede afectar cualquier parte del cuerpo, incluyendo la cara y cerca de los ojos. Cuando se presenta, produce dolor, ardor, una sensación de hormigueo y picazón.
Una persona que tenga culebrilla no puede contagiar a otra de este mismo padecimiento, pero sí de varicela, ¿es curioso, no? Así que nunca has tenido varicela por tu bien aléjate de alguien que tenga herpes zóster.
Detecta a tiempo los síntomas de la culebrilla:
-Sensibilidad al tacto
-Dolor, hormigueo, y picor de dos a tres días antes de que se presente el sarpullido
-Fiebre
-Sensibilidad a la luz
-Cefalea
-Cansancio extremo
-Ampollas llenas de líquido
-Manchas rojas en la piel