“Mi autoestima fue un trabajo de años. Y todo tuvo origen en mi infancia”, confió. “Yo era una chica alegre pero muy solitaria. Creo que a mí me faltó amor”, disparó abriendo la puerta para abrir su corazón y sus emociones. Y para referirse a la ausencia de sus padres, Sergio Luna y Roxana Chera, durante su infancia aseguró que "En aquel entonces estaban demasiado inmersos en sus mambos y peleando mucho entre ellos”. “Tenían 22 años. Eran como adolescentes intentando ser papás. Y llegué a sentir que no me veían. No... No me veían”, recordó con tristeza.
De acuerdo a la imagen que su memoria conserva, Silvina Luna aseguró que en su casa “el clima era hostil para un niño”. Y puntualizó: “Papá y mamá tenían una relación tormentosa. Imaginate a dos personas grandes que discuten, que se gritan... Quizás hasta en momentos de agresiones y entonces tenés miedo de que a ella le puede pasar algo”. Fue allí cuando reconoció que su padre ejercía violencia física contra su madre, “Pero lo peor era que todo se naturalizaba, porque no se conocían otros recursos” en aquellos tiempos.