En su declaración, Cris Morena recordó que conocía a Giordano desde que comenzó su relación con Romina y que, con el tiempo, había notado un aumento de su irritabilidad, especialmente después de la muerte de su hija.
También explicó que mantenía una relación cercana con sus nietos y que habitualmente los acompañaba a sus actividades extracurriculares.
Uno de los pasajes más delicados del testimonio se refiere a una conversación privada con Franco. Según relató la productora ante la Justicia, el joven se quebró y le contó que presuntamente sufría maltratos por parte de su padre.
En los fragmentos difundidos por televisión, se leyó que el adolescente le habría dicho que Giordano “le pegaba muy fuerte en la cabeza y lo maltrataba mucho”.
De acuerdo con la declaración, Franco le pidió a su abuela que no revelara la conversación porque tenía miedo de la reacción de su padre. También le habría contado que, después de una agresión, Giordano prometió no volver a golpearlo.
La intervención familiar y las dificultades posteriores
Tras escuchar el relato de su nieto, Cris Morena aseguró que habló con su hijo Tomás Yankelevich para evaluar cómo podían ayudarlo. Ambos mantuvieron una conversación con Giordano, aunque, según el testimonio, evitaron exponer directamente lo que Franco les había contado.
La productora explicó que el diálogo estuvo orientado a conocer cómo se encontraba el padre de los jóvenes y si necesitaba apoyo para afrontar la situación familiar.
Sin embargo, según su declaración, después de ese encuentro comenzaron las dificultades para compartir tiempo con sus nietos, especialmente con Franco. Aunque continuó acompañándolos a sus actividades, afirmó que empezaron a aparecer obstáculos para organizar salidas o permitir que se quedaran a dormir en su casa.
El testimonio se incorporó a una causa judicial que involucra al entorno familiar de Romina Yan. Los episodios relatados corresponden a las declaraciones difundidas públicamente y deberán ser considerados en el marco de la investigación, sin que ello implique dar por acreditadas las acusaciones.