"Denunciamos esta situación en 2008 y 2010 y nadie hizo nada. Nos dejaron, como se dice, en banda. Estuvimos en Tribunales y en la Comisaría. La reacción de todos fue la misma: escuchaban y nos decían que estábamos contando una de terror, que no podía ser para tanto", afirmó en declaraciones al portal 0223.com.ar. Elsa, que vive a metros de la casa en la que su padre construyó una jaula donde depositó al joven y a la mujer, contó que desde chicos todos los hermanos sufrieron los ataques del hombre."Él nos enseñó a tenerle miedo, a ser cobardes y a estar sometidos. Siempre nos dijo que como él nos había hecho nacer, él nos iba a desarmar. Por eso teníamos miedo, pero por suerte esta vez nos dieron bolilla", señaló.La mujer aseguró que en los últimos tiempos la situación "empeoró", y que hasta amenazaba a sus nietos con matarlos "de un tiro en la cabeza"."A nuestros hijos les hablaba diez minutos de fútbol y después les decía que nos iba a matar con un tiro en la cabeza; hablaba de fútbol y luego trataba de golpearnos. Así, todo el tiempo", detalló.
"Está enfermo, es psicópata y te envuelve. A los hermanos nos hizo pelear entre sí. Todo esto nos unió. Nosotros siempre le tuvimos terror", agregó.De todas maneras, Elsa dijo que no quieren "que se pudra ni nada de eso" en la cárcel, y que buscan "que lo traten por sus padecimientos"."Nosotros denunciamos esta situación en 2008 y 2010 y nadie hizo nada. Hace cinco años mandaron a unas asistentes sociales pero todo quedó ahí. Juntamos fuerza y volvimos a denunciar, nos costó mucho", explicó Elsa al portal marplatense. "No nos dejaba entrar en la casa, quería rompernos las puertas con macetas. Encima se juntó con una mujer que creíamos, y ahora confirmamos, medicaba a mi familia. Vos no sabés las que nos tuvimos que bancar, las que pasamos", continuó el relato de la hija del acusado."Nosotros tratamos de ayudar de mil maneras antes de verlo detenido. Es que mal o bien es nuestro padre. Por eso no queremos que se pudra ni nada de eso. Queremos que lo traten por sus padecimientos. Él está enfermo, aunque para muchos siempre haya sido el pobre tipo que tenía un hijo autista y una mujer psiquiátrica", finalizó Elsa.
El CasoEdgardo Oviedo mantuvo cautivos a su mujer e hijo, quien padece de autismo, durante seis años en el fondo de su propia casa en Río Negro. Allí, el acusado construyó la celda donde recluía a sus víctimas en el fondo de su vivienda, Justamente en ese lugar la Policía encontró que Oviedo tenía bolsas con materia fecal, jeringas usadas, bidones con nafta y comida para perros, que supuestamente le daba a su propio hijo, a quien también obligaba a ingerir combustible para que se durmiera.(Fuentes: diario ríonegro.com.ar / 0223.com.ar)