La polémica se dio durante el encuentro entre Tinelli y Maradona, quienes no pudieron soportar la emoción y decidieron darse un abrazo, algo terminantemente prohibido por el protocolo establecido por aquellos días para prevenir el Covid-19. Posterior a esta situación, no se vio nada similar y el partido comenzó con normalidad.
Además, en una mesa, reposaban una torta con los colores y el escudo de Gimnasia, que decoró y musicalizó el estadio "Juan Carmelo Zerillo" para la ocasión, y otra con imágenes de Diego como futbolista de la Selección argentina, mientras que también estuvo en el lugar el presidente de Gimnasia, Gabriel Pellegrino, quien le entregó a Maradona una camiseta del club por sus 60 años de vida.
Luego de todos los homenajes, Maradona sufrió una emoción demasiado grande y tuvo que retirarse escoltado del estadio por precaución, debido a que era paciente de riesgo de coronavirus. Cabe recordar que “El Diego” vivió unos días muy complicados, en los que se encontró totalmente aislado en su casa luego de que uno de sus custodios mostró tener síntomas de coronavirus, aunque aún no se sabe cuáles son sus resultados.
Aquella fue la última vez que se lo vio a Maradona. No lucía bien, pero asistió por el amor del público y por un compromiso comercial que su entorno había realizado con una petrolera. Nadie sabía que el cariño que el fútbol mundial le dio aquel 30 de octubre fue abrazo al alma final.