Investigación en tiempo real
Para investigar cómo el cerebro traduce la información social en acciones, los investigadores utilizaron peces cebra, un organismo modelo que permite monitorear la actividad cerebral a nivel celular. Crearon un sistema experimental en el que un pez observaba y respondía a otro pez que nadaba cerca. Durante este proceso, registraron la actividad en todo el cerebro del pez observador en tiempo real.
Este enfoque permitió a los científicos examinar los eventos neuronales que preceden a una decisión social y seguir el proceso momento a momento.
Señales cerebrales antes del comportamiento social
Los investigadores hallaron que cuando un pez se preparaba para nadar hacia otro, los cambios en la actividad cerebral comenzaban varios segundos antes del movimiento. Este proceso no dependía de una única región del cerebro, sino que involucraba cambios coordinados en múltiples áreas cerebrales.
La actividad aumentaba en el pallium, una región cerebral asociada con comportamientos complejos, mientras que disminuía en otras áreas. Juntas, estas alteraciones creaban lo que los investigadores describen como un "estado neuronal pre-decisional", que indicaba que una acción social estaba a punto de ocurrir y podía predecir el comportamiento antes de que se manifestara.
Actividad cerebral y motivación social
El estudio también reveló que la intensidad de esta firma neuronal variaba entre los individuos. Los peces que mostraban un patrón cerebral más fuerte tendían a ser más sociales, sugiriendo que esta señal neuronal refleja la motivación social subyacente de cada individuo.
Los hallazgos subrayaron la importancia del pallium, indicando que esta región juega un papel central en la generación de la motivación para acercarse a otros y participar en interacciones sociales.
La doctora Avitan afirmó: "Este estudio identifica una firma neural amplia del acercamiento social que surge antes de que comience el movimiento. Esta firma no solo predice si una acción será social, sino también cuán fuertemente motivado socialmente está el individuo".
Implicaciones de los hallazgos
Comprender cómo el cerebro genera comportamiento social podría ayudar a los investigadores a explicar por qué algunos individuos son naturalmente más sociales que otros. Dado que estructuras cerebrales similares contribuyen al comportamiento social en muchas especies, los hallazgos también podrían ofrecer pistas sobre la función social humana y las condiciones en las que el comportamiento social se altera o interrumpe.