Fue el año pasado cuando Fuentes recibió un mensaje en su Facebook. Provenía de Milán, de un tal Paolo Galimberti, un italiano que trabaja para Stefano Gabbana quien, asombrado por el estilo de las chicas, le pidió de inmediato que le enviara fotos de María, Delia y Sonia. Guido se quedó atónito viendo la pantalla cuando el hombre le dijo semanas más tarde que las quería a las tres para desfilar a mitad de este año para Dolce&Gabbana.
Un medio porteño se comunicó con Galimberti quien dio cuenta del viaje que Guido y sus tres modelos harán. “Confirmo que las tres modelos desfilarán para D&G y otros diseñadores de Milán”, dijo. Y agregó: “Admiro el trabajo de Guido y me siento honrado por la amistad que llevamos”.Guido camina por las calles de la Villa 31. La gente lo reconoce y saluda en cada esquina a este hombre de 40 años, nacido en Tarica y criado en Cochabamba. Vecino de la zona desde hace dos décadas, Fuentes es productor, diseñador de ropa, mánager y tutor de modelos. Llegó hace 25 años a la Argentina y se instaló en el barrio de Once. Luego, ya en la 31, trabajó como empleado de limpieza en la Terminal de Retiro. En sus tiempos libres, aprendía moldería leyendo la revista Burda. Sacaba las hojas, copiaba moldes. Así hizo las primeras prendas: camperas, shorts y remeras que vendía en La Salada. Pero él quería otra cosa. En 2008, comenzó a hacer los primeros castings en la villa para su agencia: iba casa por casa, hablando con las madres de las chicas. Le decían que estaba loco, pero él llenaba la villa de volantes. En 2009, realizó su sueño de hacer el primer desfile. “Son muchos años de esfuerzo. Yo llegué aquí sin muchas expectativas. No tengo una historia fácil, intenté suicidarme dos veces, estuve enfermo grave. El modelaje me sacó adelante”, dice este hombre quien confiesa, fuera de la villa, aún existe mucho prejuicio con su agencia.(Fuente: Perfil).