"La explosión en Alcanar lo que ha hecho es evitar atentados de mayor alcance del que se ha producido", dijo Trapero.
Según la información que manejan los investigadores, el plan original de los terroristas era llenar un camión de bombas caseras para causar una explosión con muchas más víctimas de las que se terminaron registrando. Sin embargo, el primer percance que sufrieron fue no poder alquilar el camión por no tener una licencia apta.
Entonces optaron por contratar dos furgonetas. De no haberse producido el imprevisto en Alcanar, habrían cargado a esos vehículos con los explosivos. Pero el estallido los forzó a cambiar radicalmente de planes.
El resultado fueron los dos atentados que se conocieron, que dejaron un saldo de al menos 14 muertos. El primero se produjo el jueves a las 05:00 p. m. hora local, cuando una de las furgonetas arrolló a varias personas que paseaban por La Rambla de Barcelona, uno de los lugares más concurridos y turísticos de la ciudad. Según detallaron los testigos, el vehículo se desplazó 600 metros sobre el carril central peatonal, desde la Plaza Catalunya hasta el Teatro del Liceo, donde fue abandonado. Allí murieron 13 personas.