Al ser consultado sobre cómo lo trataron sus colegas y las acusaciones en su contra, el árbitro dijo que él pone "las manos en el fuego" solamente por él mismo."Yo pongo las manos en el fuego por mí nada más. Lamentablemente cometí un error en el deporte más apasionado y con dos equipos que están entre los 6 ó 7 más grandes del país. Es tan grande la locura que salgo a hablar para defender a mi familia", comentó.Ceballos, quien en un momento de la entrevista se quebró en llanto, dijo que desde que se disputó la final entre Boca y Rosario Central (2-0) que le dio el título al conjunto "xeneize", salió "dos veces a la calle y con miedo".
"Fueron tantas las amenazas y con tanta agresividad que me dieron un poquito de pánico. Me decían que iban a violar a mis hijos. Estoy débil de cuerpo, pero muy fuerte de la cabeza. Me mandas mañana a dirigir y voy", expresó el árbitro.Ceballos cometió un error garrafal en el partido al cobrar como penal una falta sobre Gino Peruzzi, que se comprobó luego había sido fuera del área, y reconoció que fue "un error" y él se hace cargo de lo sucedido."Puedo buscar un montón de excusas, pero me hago cargo de mi error. Saqué la foto del momento un segundo tarde. Lo vi un metro y medio adentro. Nadie me dijo que era afuera, Marcelo (Aumente) tenía dudas de si había sido foul o no. Pero nadie me cantó que era afuera, jamás", afirmó.Ceballos dijo que si pudiera "volvería el tiempo a la jugada de Peruzzi", y agregó que lo hubiese "salvado la tecnología", y sostuvo que "la falta existió, lo que no existió es en dónde la cobré. Yo la cobré adentro del área convencidísimo"."La volví a ver millones de veces, le quiero buscar una excusa y no la encuentro. Los árbitros siempre buscamos excusas. Saqué la foto en el momento que no tendría que haber sacado. Veo pelota, Peruzzi y (Paulo) Ferrari a todos adentro del área", comentó.