Yo me quedo en la banca para controlar que las promesas se cumplan. Voy a hacer politica con o sin cargo".
Y fundamentó: "Yo en su momento le pedí una embajada a Macri para no molestar. Yo sé que soy molesta porque digo la verdad. La que dice la verdad molesta a toda la sociedad. Me jubilo el año que viene, tengo dos años más de banca. La decisión es irrevocable. Me jubilo a los 60, luego haré politica con cargo o sin cargo. Esta sociedad no me quiere votar, porque no le gusta la gente que dice la verdad, por eso ayudo a personas más moderadas".En otro orden de cosas, la diputada, quien padece una fuerte bronquitis, aseguró que "estamos en guerra contra el narco". "No es una cuestión ideológica ni económica, sino de sobrevivencia de la nación contra la dominación del narcotráfico. Estoy escribiendo un libro sobre esto. América del Sur es la que exporta la cocaína a Europa. Los países dominados por la mafia, no manejan sólo el narcotráfico, sino la esclavitud". "De San Justo para arriba, está todo tomado, todo el norte".Cierres de campaña: en la recta final, los candidatos buscan hacer la diferencia"No pido un voto útil, pido un voto necesario de sobrevivencia para empezar a solucionar este problema. Es la guerra que viene. No hay otra opción para disputar el ballottage. Tres o cuatro puntos son la diferencia. Va a haber fraude del 1 o 2 por ciento, por eso llamo a la sociedad", proclamó.Respecto de las presiones empresariales dijo: "He visto a Macri resistirse al círculo rojo. Fui testigo yo. Fui testigo directa de las presiones de Paolo Rocca, de Clarín, lo ví yo. Yo me quedo en la banca para controlar que las promesas se cumplan. Me tocó desde 2003 pelear en la más absoluta soledad contra el narcotráfico. Llamo a votarlo a Macri porque si no hay ballottage sería una derrota terrible y habilitaría al Gobierno a hacer cosas peores".