Luego del encuentro, Patriota y su par argentino, Héctor Timerman, brindaron una conferencia en la que puntualizaron que se repasaron los temas de la agenda bilateral y se habló, en forma amplia, de energía, combustible, vivienda y de la frecuencia de los vuelos entre ambos países, entre otros temas.
Timerman también anunció que equipos de ambas cancillerías se reunirán para estudiar cómo hacer para que Argentina y Brasil puedan vender juntos al mundo productos con valor agregado.
"Revisamos la agenda bilateral, la visita de la presidenta Rousseff y los temas habituales del proceso de integración", señaló Timerman y anunció que "definimos que cancilleres y equipos se reunan cada 90 días" y que la primera cita será en Brasil.
Patriota por su parte destacó la buena recepción del Gobierno argentino y afirmó que "estuve prácticamente con todo el gabinete de ministros argentinos: De Vido (Julio) y luego en un almuerzo en la Cancillería con Defensa, Trabajo y otros".
"Con la presidenta coincidimos en que es un momento de gran potencial para ambos países, con tasas de crecimiento muy altas y con superávit en ambos países", dijo Patriota en muy buen español.
Con respecto a las asimetrías entre ambos países y los problemas comerciales, Patriota señaló que "nuestra decisión es responder a los problemas con más integración: mirar el cuadro grande y no detenerse en los detalles pequeños".
A su tiempo, el canciller argentino mencionó que "uno de los temas que interesan es que ambos países participen de las compras gubernamentales en Brasil con vistas a las olimpíadas y Mundial de Fútbol".
"Además de ganarlo, a Argentina le interesa que sus empresas participen de la construcción de estadios y obras de infraestructura", dijo Timernman.
Ambos cancilleres señalaron la coincidencia en dar rango de política común a la necesidad de reformar el Consejo de Seguridad de la ONU.
Primero Timerman y luego Patriota evaluaron que el Consejo debe reflejar el ordenamiento mundial actual y no el mundo de "finales de la Segunda Guerra Mundial".
El encuentro entre la presidenta, Patriota y Timernman se desarrolló en el despacho presidencial, durante poco más de 40 minutos, mientras los embajadores de ambos países aguardaban en la antesala del despacho.
El brasileño felicitó a la presidenta por haber logrado la titularidad del G77 y por su participación en el G20, en donde Argentina insistió en la necesidad de modificar las instituciones mundiales como el Banco Mundial o el FMI.