Una de las mejoras más relevantes en la Morgue Judicial es la optimización de la distribución de espacios. Lima explicó que se realizó una compleja discriminación entre la zona limpia y la zona sucia, con el objetivo de evitar la contaminación. Para ello, se incorporaron equipos especializados y se habilitaron áreas como una sala vidriada donde las partes involucradas en los procesos, como fiscales, abogados defensores y peritos, pueden observar y analizar en tiempo real el desarrollo de las autopsias. También se implementó una sala de filmación que asegura la transparencia del proceso, permitiendo el registro visual de las autopsias para brindar seguridad a las partes y al juez en caso de futuras dudas.
Por su parte, el Director del Complejo Científico Forense y de Criminalística, Bioingeniero Fernando Gambeta, destacó el impacto de la obra, señalando que la ampliación permitirá contar con mejores servicios y mayor seguridad tanto para el personal como para aquellos que hacen uso de las instalaciones, incluyendo a la Justicia y a los familiares de las personas involucradas en los casos.
La obra, realizada en el marco del Plan de Ejecución de Obras del Poder Judicial, incluyó la construcción de nuevas áreas, como una sala de entrega de material y recepción de familiares, una sala para la entrega de cuerpos, una sala de cámaras mortuorias y oficinas para el trabajo interno del personal. Además, se refuncionalizaron espacios existentes, como el área de descanso del personal técnico, la antigua cocina y la sala de autopsia previa.
Las mejoras implementadas no solo optimizan la infraestructura, sino que también refuerzan la bioseguridad, un aspecto clave en el trabajo realizado dentro de la Morgue Judicial. Con la incorporación de una nueva sala de autopsias, una sala de transferencia sucio-limpio, una sala de observación de autopsias y un sistema de filmación de las autopsias, se asegura un alto estándar de calidad en los procedimientos y en la documentación de cada caso.