"Beatísimo Santo Padre, la Santa Madre
Iglesia pide que Su Santidad inscriba a los beatos Salomón Leclerq, José Sánchez del Río, Manuel González García, Lodovico Pavoni, Alfonso María Fusco, José Gabriel del Rosario Brochero y Elisabeth de la Santísima Trinidad en el árbol de los Santos y que como tal sean invocados por todos los cristianos", fueron las palabras del Pontífice. "Iosephum Gabrielem del Rosario Brochero (José Gabriel del Rosario Brochero)", el nombre textual que pronunció el Obispo de Roma durante la ceremonia, antes de que el Prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos presente brevemente una biografía de cada uno de los nuevos santos. San José Gabriel, entonces, es ahora la denominación en el Libro de los santos. Habrá que ver si los creyentes se inclinan por ella o lo llamarán San Brochero, Santo Brochero, Santo Cura Brochero o Brocherito. Brochero (1840-1914) es canonizado tras la certificación de los milagros que se le atribuyen al cura gaucho en los casos de Nicolás Flores, un chico de 11 meses que había quedado al borde de la muerte tras sufrir un severo accidente de tránsito; y de Camila Brusotti, una nena que se recuperó de lesiones que la habían dejado al borde de la muerte producto de duros golpes propinados por su madre y su padrastro.
Ambos estarán presentes en la ceremonia: Nicolás llevará las ofrendas y Camila saludará a Francisco junto a la postuladora de la causa de canonización, Silvia Correale. El 14 de septiembre de 2013, Brochero había sido beatificado en una multitudinaria ceremonia en su Córdoba natal. El sacerdote cordobés que evangelizó a lomo de mula las sierras de Córdoba e hizo propias las necesidades de los sectores más pobres de esa región mediterránea, se convertirá así en el primer santo que nació, vivió y murió en la Argentina. El primer santo oficializado por el Vaticano nacido en Argentina fue San Héctor Valdivielso Sáez (1910-1934). Pero San Benito de Jesús, como también se lo conoció, sólo vivió en el país hasta los cuatro años. A esa edad, fue llevado por sus padres a España donde fue ejecutado durante la Revolución de Asturias, previa a la Guerra Civil Española, por lo que fue beatificado el 29 de abril de 1990 por el papa Juan Pablo II y canonizado el 21 de noviembre de 1999 por el mismo pontífice.