Terminada la falsa actualización, las personas son dirigidas a una web, donde se les pide que abonen los aranceles aduaneros para recibir el paquete con su tarjeta de crédito. Con esa acción, se les estará entregando a los hackers los datos de nuestra cuenta bancaria.
Esta forma de estafa es una variante del phishing denominada smishing. En vez de suplantar la identidad de una persona, la aplicación maliciosa toma la forma de otra app.
Un celular infectado envía aproximadamente 2 mil SMS por semana. El usuario no se entera de lo que está pasando ya que la acción es silenciosa y no deja notificaciones en el dispositivo.
Por otro lado, los mensajes no son enviados a contactos. Estos SMS se disparan a números aleatorios en un lapso de 2 o 3 horas por día.
Desde Pradeo recomiendan nunca colocar los datos bancarios en un remitente desconocido o sospechoso. Además, invitan a los usuarios a solamente utilizar sitios oficiales.