En vez de aplicar dichos productos, Hamblin se deshace del sudor y la suciedad con cortos lavados: "me enjuago cuando lo necesito o cuando lo deseo, solo con agua", asegura.
Durante algún tiempo le preguntó a "colegas, amigos y personas que sabía serían honestas" para no molestar a nadie y hoy en día desprende un olor que a su esposa le gusta y para otras personas "no está mal".
Algunas personas asocian estar limpio con librarse de gérmenes y microbios, pero James Hamblin recuerda que nos acompañan siempre y no todos son malos, ya que ayudan a estabilizar los ecosistemas de la piel.
En cualquier caso, destaca que para mantener una higiene correcta sí resulta imprescindible lavarse las manos con jabón y cepillarse los dientes.