- Se evitan las marcas corporales que provoca su uso constante.
- Mejora la circulación sanguínea en la zona.
- Brinda comodidad.
“Hay personas que prefieren no usarlo por una cuestión de comodidad y de estética. Otras sí eligen llevarlo para que eleven las mamas hacia dentro y hacia arriba para que profundice un escote y quede mucho más sensual”, explica a Con Bienestar Carlos Trillo (M.N: 90.381), cirujano plástico y miembro de la Sociedad Argentina de Cirugía Plástica (SACPER).
“Las que tienen las mamas operadas o de tamaño más chico pueden manejarse sin corpiño, pero las que las tienen más grandes lo necesitan más por una cuestión de sujeción. Igual el tejido elástico y el colágeno desaparecen con el paso del tiempo y se caen los pechos, por lo que no utilizarlo nunca tampoco es conveniente”, agrega el cirujano plástico.