El diseño que nos muestran es precisamente el de un smartphone básico, con toques retro, marcos poco cuidados y el horrible notch, dejándonos además entrever ciertas especificaciones debido a que la captura filtrada es de un esquemático de diseño y controles habitual de los manuales de usuario.
Así pues, ya podemos confirmar que efectivamente el Moto G Go vendrá en una carcasa plástica que presenta un frontal con muesca y biseles abultados, sobre todo la barbilla inferior, tras la cual seguramente se montarán los conectores de una pantalla referenciada como multitáctil que no albergará tras ella el lector dactilar, y que por tanto será seguro de tipo LCD IPS.
En esa muesca encontraremos una cámara selfie de 5 megapíxeles, sin muchos más alardes que las botoneras físicas colocadas en el lateral diestro para controlar el volumen y el encendido del smartphone.
Por su parte, las ranuras para las nano-SIM y/o la microSD se van al lateral izquierdo, con el conector audio-jack para auriculares colocado en la parte superior y el puerto USB de tipo-C en el marco inferior acompañado del altavoz principal y el micrófono.
La parte trasera es muy clásica de los Motorola de hace años, con el lector dactilar bajo el logo de la marca en el círculo con su característica "M", además de un módulo fotográfico en una joroba que presenta sensores de 13 y 2 megapíxeles y su flash LED colocados en disposición vertical.
Hasta aquí la filtración, pues no se han ofrecido detalles del hardware de un Moto G Go que debería ejecutar la versión aligerada de Android con idéntico apellido, y que estaría ya en la rampa de salida de Lenovo probablemente para salir a la palestra en los próximos días o semanas.
Como suele suceder, no se sabe nada de su precio pero éste no debería irse mucho más allá de los 100 euros dada la concepción básica del terminal.